

En estos últimos meses hemos presenciado la partida de hombres de Dios.
Hombres como el Dr. Jerry Falwell , Dr. James D. Kennedy fueron un ejemplo de compromiso y lealtad a la Palabra de Dios.
Sus vidas dentro y fuera de la iglesia fueron irreprensibles.
Nunca callaron, se mantuvieron firmes a la verdad a pesar de la oposición del mundo.
Ellos cumplieron. Ya su trabajo terminó y están descansando en la presencia del Señor.
Y ahora nosotros, ¿qué vamos a hacer?
En lo personal me preocupa que esta nueva generación de evángelicos no tenga el mismo compromiso con la verdad como estos hombres de Dios.
Lo que he podido observar es una generación MTV cristiana. Todo se basa en pasarla bien . Es una vida cristiana de conciertos, pasadías, emocionalismo y compromiso fugaz. La verdad para
esta generación de creyentes es subjetiva ("no juzgues"), pragmática ("si hay mucha gente es de Dios") y solo tema de conversación entre personas que creen lo mismo. Es extremadamente individualista, no tienen conciencia de lo que es el cuerpo de Cristo. No hay lealtad a la iglesia local , se mudan de iglesia como de ropa. No dan cuentas a nadie solo al "Señor".

El agua se introdujo en el barco y amenaza con hundirlo, el postmodernismo está dentro de la Iglesia y parece que nadie puede percatarse de su presencia. Los mensajes son para complacer a la gente, no para agradar a Dios. Los cánticos congregacionales están dirijidos a las necesidades de las personas en lugar de adorar a Dios. Las ofrendas y los diezmos son "inversiones" ya que doy para que Dios me dé el doble, no por que debo ser obediente a Él. La actitud es: ¿Qué la iglesia me ofrece?
Ante todo este panorama, ¿hay esperanza? Yo la tengo. Dios siempre se ha reservado pueblo suyo aún en los momentos más críticos.
Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme. Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Romanos 11:3-5
Ese pueblo tiene que salir de las cuevas. Tienen que levantar su voz, tienen que atreverse aunque eso les cueste el rechazo de las masas. Tienen que proclamar a viva voz que Jesucristo es el único camino al Padre, que la Biblia es la inerrante Palabra de Dios, que las emociones se tienen que sujetar a la Palabra de Dios no la Palabra a las emociones. Que nuestra motivación para servir a Dios no es la fama, es la glorificación de Nuestro Señor Jesucristo en nuestras vidas y ministerios. Que nuestras vidas tienen que reflejar lo que decimos ( Santiago 3:21-24 ). Que el Evangelio es serio, y no es una moda pasajera ( Romanos 1:16 ).
Solo con ese tipo de siervo es que Dios va a traer un avivamiento en medio nuestro.
Yo acepté el reto, ¿y tú?

Pastor Carlos Pacheco Collado. |